Guía de supervivencia en ingeniería

Es una realidad que miles de alumnos que comienzan a estudiar un grado de ingeniería a los pocos meses se ven desbordados por la dificultad intrínseca de los mismos.

Lo que nos planteamos aquí no es si necesariamente tiene que ser así de complicado sino abordar una serie de recomendaciones para cumplir con el objetivo que nos hemos planteado durante los próximos años.


Entramos con ilusión y unas ideas preconcebidas sobre la manera en la que nos van a preparar para ser ingenieros el día de mañana. Creemos que nos enseñarán a proyectar, diseñar e innovar tecnológicamente y nos enseñarán competencias de liderazgo y gestión de proyectos entre otras cosas.

 

Tras unas cuantas horas de clase comenzamos a ver que al menos en este primer año nada de lo que habías imaginado será así. El problema es que te queda por descubrir que en los años venideros la situación será la misma salvo algunas excepciones.


El verdadero problema no son los profesores que llenan la pizarra con ecuaciones casi sin explicarlas,  que los libros de texto son muy áridos y no tienen ejemplos explicados con suficiente detalle o que los ejercicios de los exámenes no se parecen dada a los que has estado trabajando en clase y en casa, etc.


Todo eso es una parte de la realidad y difícilmente vamos a poder cambiarlo pero hay otros elementos. Esto no quiere decir que no tengamos que ser reivindicativos sobre las primeras cuestiones pero hay que analizar con más profundidad aquello que sí depende de forma inmediata de nosotros mismos.

Durante  años en la ESO y bachillerato  hemos  estado estudiando bajo el siguiente principio:

 

“Mis profesores tiene la verdad, la sabiduría y todos los trucos del asunto. Su trabajo es administrarme todo ese conocimiento en las clases, y mi trabajo es absorberlo, y repetirlo en los ejercicios y exámenes. Si puedo hacerlo entonces he aprendido lo que necesito…y esta es la única manera en la que puedo aprenderlo”. 

 


¡Incorrecto¡ Esta estrategia puede haber funcionado en tus estudios  de secundaria, pero empieza a fallar en la Universidad, y falla estrepitosamente cuando empiezas a trabajar en un departamento de ingeniería o en un laboratorio de investigación.

 

En el trabajo no hay profesores, clases, ejercicios para casa, ni exámenes. Simplemente hay problemas, habitualmente  no  muy  bien  definidos,  y  soluciones  que  son  aceptables  o  no.  Para empeorar  el asunto,  no  podrás  obtener  partes  de  la  calificación  (o  del  salario)  por soluciones  que  no  funcionan,  incluso aunque  hayas  usado  las  fórmulas  correctas.

 

Si diseñas 10 satélites de comunicaciones y uno explota en el aire, no te pondrán un 9 ni te felicitarán. 

Sin embargo, cada año cientos de estudiantes que tampoco entendían la transformada de Fourier mejor que tú finalizan sus estudios y además luego demuestran ser excelentes profesionales enfrentándose cada día a problemas que no están bien definidos y cuya solución no es única.

Asimilan con más celeridad que la media la nueva situación y encuentran la mejor forma de superarla.


Para ello ponen en marcha iniciativas que hasta entonces no les había hecho falta.


A través de la siguiente secuencia de imágenes te contamos de forma resumida qué puedes hacer para salir airoso en tu grado de ingeniería. 

Cuando vayas a trabajar como ingeniero no tendrás clases en las que te expliquen lo que debes saber para resolver los problemas que te asignen. Tendrás que dar pasos por ti mismo.  

 

Será  muy  positivo  para  ti  que  empieces  a  funcionar  de  esa forma  lo  antes posible mientras estás  en  la  Universidad.

Trata  de identificar qué es lo  que necesitas para clarificar los contenidos del curso: aplicaciones prácticas de las teorías y fórmulas o ejemplos detallados de los procedimientos, y trata de conseguir ese material.

 

Pregunta a tu profesor dentro y fuera de clase. Busca material útil en los libros recomendados o en otros libros sobre el  tema. Prepara  los  exámenes  y, si  está permitido, los trabajo del curso en grupo.

 

Y si todo esto falla,  consulta  ocasionalmente  a  expertos  o  contrata  clases  particulares  para  aquellas asignaturas  en  las que  necesitas  ayuda  de  forma  habitual. 

 

Esta forma de enfocar el nuevo status te  permitirá mejorar tu rendimiento en la Universidad y también en tu carrera profesional. Y lo que es más importante, te ayudará a seguir aprendiendo eficazmente para el resto de tu vida. 

Autor: Richard M. Felder  - North Carolina State University 

Adaptación: Smart Academy

Fuente original: How to survive engineering school

Richard M. Felder es profesor emérito de ingeniería química en la Universidad Estatal de Carolina del Norte, en Raleigh, North Carolina. Es autor del libro Elementary Principles of Chemical Processes, y ha sido autor y coautor de cerca de 200 ensayos y artículos relacionados con la educación. Junto con su esposa, la Dra. Rebecca Brent , ha conducido talleres de formación para profesores en los EUA y en otros países. Desde 1991 ha coordinado el National Effective Teaching Institute bajo el auspicio de la American Society for Engineering Education.

 

El Dr. Felder obtuvo un doctorado eningeniería química por la Universidad de Princeton in 1966. Trabajó para Atomic Energy Research Establishment (Harwell, England) and Brookhaven National Laboratory antes d eintegrarse a la planta de profesores de la Universidad Estatal de Carolina del Norte en 1969. En 1998 recibió el premio ASEE Chester Carlson por innovación en la enseñanza de la Ingeniería.

 

Fue elegido como uno de los cinco educadores de Ingeniería más sobresalientes del siglo, por laSoutheastern Section of the ASEE en 1993.